Lunargenta, bonito lugar para vivir en armonía con las demás especies, que, bueno, no suelen ser muy pacíficas. Es una gran ciudadela llena de tiendas y hospedajes donde pasar la noche, bonitas tabernas de buenos vinos y buena comida, y casas de varias plantas en venta, en alquiler.

Pequeños y grandes comercios en Lunargenta, también cuenta con un gran puerto levantado del suelo por unos enormes bloques de piedra tallados por los robots, ya hace algo así como 120 años en el que reside la mayor flota de barcos pesqueros de Aerandir, y buques piratas por supuesto.

Esta pequeña utopía en un mundo en guerras cuenta también con una plaza, lugar de reunión para manifestaciones y para el fin de año de Aerandir.

Lunargenta, también conocida como laciudad de los humanos, también tiene un pequeño bosque bajo sus dominios, un bosque de árboles más bien bajitos y un suelo lleno de piedras y matorrales, un lugar perfecto para esconderse a dormir la siesta, o.. Para los cazadores, esconderse entre el bosque para salir a cazar más tarde.

También, en el territorio que se puede dominar tanto Lunargenta como terreno de los humanos, se encuentran para su mayor seguridad, los bio-cibernéticos, con su pequeña huarida donde poder vivir y recargarse, y bueno, reponer armas y todo eso que hacen los robots.

Historia de los humanos.

25 de Junio de 2.130


Equipaje listo, ropa lista. Estaba en pie, revisando un millar de cosas de último momento —suelo dejarlo todo para última hora— y empaquetando las cosas que me faltaban.
Por la puerta —entre abierta— entraba el olor de la madrugada.
Maldije por lo bajo cuando se apagó la vela. Aproximadamente, eran las tres diez de la mañana. Y yo estaba allí, sin haber dormido nada, vestida, con las botas calzadas, y peleando por encontrar mi escritorio.
Entre todo ese alboroto que armé, entre maldiciones e improperios, una torre de papeles cayó del escritorio, justo cuanto di de frentón con la cabeza en una de las esquinas del mueble.
Me senté, y estiré la mano. La maldita vela estaba allí mismo. Maldije por lo bajo, y me apresuré a prenderla.
Desganada, miré la pila de papeles, antes tan esmeradamente ordenada, ahora tan increíblemente… desparramada. Maldije a diestro y siniestro, cuando comencé a ordenarlas.
¡Esos maldito papeles! Parecía que me llamaban. Por que, justo cuando moví una hoja —con el olor a pergamino viejo metido en la nariz— de las tantas que había en el suelo, leí la palabra…Humano
Suspiré, y dejé el papel sobre la mesa. La historia de los humanos debía de ser bastante obvia, puesto que yo misma lo era. Pero… ¿Y si no…?
Tragando saliva, me dispuse nuevamente a leer los informes de mi abuelo. Ahora, no había nada que anotar. Solo lo leería. Seguía con esa frase de: “Solo daré un vistazo, y luego me largo”.
Pero no fue solo un vistazo.
Abrí el informe con dedos temblando, pesando en las atrocidades que encontraría allí. Lo que hallé, me dejó igual que siempre.


>>Los humanos han vivido en Aerandir desde hace mucho, al parecer. Han sobrevivido, dentro de un estrecho régimen social, que se basa en la economía, la agricultura, y la pesca.
Las muchas razas que acabamos de crear, han arrasado ya con algunos pueblos humanos. Quién sabe cuántos sobrevivientes quedaran, y espero que sean bastantes.
Los humanos son las presas preferidas de algunos Lycans y de la gran mayoría de los vampiros. Viven en pueblos, cerca de la costa, y realizan sus actividades diarias, trabajando el metal y las diversas maderas.
Algunos simplemente no se establecen, y viajan por la península. Algunos de nuestros científicos han tomado ese rumbo: el irse a mitad de la investigación. Pues bien. Su suerte ha sido: o que los agarran mercenarios, o que los agarra alguno de esos bichos que hemos creado, los cuales han escapado.
Los humanos de la península, según viejas historias de conocidos, llegaron tras un desembarque, que venía desde distintas partes del mundo humano. Buscaban oro, tierras y riquezas. Las obtuvieron, por supuesto. Pero jamás las pudieron llevar a donde ellos querían.
Nadie de los que entran aquí, puede volver a salir. Nadie. Se queda aquí, atrapado hasta el día de su muerte.
Por eso este sitio es tan peligroso, y no aparece en ningún mapa humano. O más bien, es que no ha sido descubierta, al parecer. Lo que es yo, no puedo decir nada. Jamás volveré a salir de aquí…<<


La cosa terminaba ahí. Pero, ¿Cuáles eran las ocupaciones de los humanos?
Solo lo sabría, yendo a Aerandir, y buscando un humano al cual preguntarle.

Características.

Los humanos son la gente que dejaron abandonada en Aerandir a su suerte después del experimento, algunos cazadores, otros científicos. Los humanos no tienen ninguna ventaja contra las demás razas de Aerandir mas que su intelecto y su forma de cultura mas avanzada, la cual les permite organizarse mejor y poder superar los problemas comunes (lluvias, truenos, terremotos, enfermedades, etc.) y con esto ser frecuentados por otras razas, las cuales aveces puede ser para pedir ayuda. Hay humanos que son intolerantes contra las demás razas, el miedo de enfrentarse a lo que no conocen o no entienden en mucho casos es el provocador de conflictos entre estos.
Los humanos mas conocidos en Aerandir son los del pueblo de cazadores, que viven en la parte antigua de Lunargenta, ciudad de los humanos en Aerandir. Estos fueron los culpables de que casi se exterminaran a los vampiros purasangre, pero actualmente el pueblo de los cazadores puede parecer casi una leyenda, ya que ataques periódicos contra este pueblo a provocado grandes bajas en los humanos cazadores de aquí. Otros humanos conocidos son los que cuidaban a los Dragones, se dice que estos estaban en armonía con ellos y hasta conocían los secretos de los Dragones de Aerandir, pero actualmente no se encuentra mas de estos humanos, el tiempo se encargo de eliminarlos a todos y con ellos, eliminar el conocimiento oculto que tienen los Dragones.
También hay humanos que viven tranquilamente en el resto de Lunargenta y en otras partes esparcidos, los cuales cada vez se han vuelto mas numerosos, llegando a ser los humanos una de las razas mas neutrales y amigables, pero claro, no siempre es el caso.

 

Tiendas0

Posada Estrella

Ubicada en Lunargenta, la posada sirve de refugio a muchas personas que pasean, turistas, e incluso gente del puerto.
Luego de unirse al Clan Colmillo de Hierro, la Posada se ha convertido en centro de reuniones para el clan.
Es un edificio destartalado y acogedor. Tiene dos pisos, y es bastante amplio.
De ladrillos rojizos, con los marcos de las ventanas pintados de negro. Rodeado de árboles frutales, hierbas usadas en la cocina. La barra está en la pared del fondo, al lado de las escaleras.
El local está siempre lleno. Las habitaciones van desde la uno, hasta la veinte.
La dueña (Fleaurette) heredó de su padre esa posada, kuego de que sus padres murieran.
Allí se aloja también Nana, la jefa del Clan, con su hija, Allende, a quién Fleur cuida.

 

 

Caballeriza: La cazadora Harvenheit

Despúes de ser la ultima sobreviviente del Clan Harvenheit y quedar en la calle gracias a que los vampiros destrulleron nuestra manción y llevado todo, yo, por mi parte había guardado las joyas de mi familia, las vendi y abri mi tienda, aprovechando que en el bosque, en la parte norte, había todavía un pequeño rancho y se criaban animales corredores de raza pura...bestias de verdad rapidas, criadas por un viejo Mayordomo.
La tienda está junto a la muralla de Lunargente.

Es una tienda oscura y lúgubre, tiene antorchas para alumbrarse y el mostrador esta al lado de la ventana, detrás de este hay una silla de madera con cojines verde esmeralda, sus paredes son de madera barnisada y brillante, el suelo es negro de madera y algunos bloques de piedras. En la pared frente al mostrador hay dos espadas, una de mi padre y una de mi madre, y encima el escudo de mi Clan cazador.


Se venden caballos, Upeleros y si tienen suerte Calpsyes, también se pueden atender medicamente..

 

 

 

 

Devil May Cry

Un precario salón con mala ubicación casi metido en un callejón con paredes descascaradas y un pedazo de madera clavado sobre la puerta en el cual está mal tallado a mano "Devil May Cry".


Tienda multi-función donde simplemente se encargan de cualquier tipo de trabajo que se les pida siempre y cuando puedan cobrar. Al entrar al lugar solo se puede apreciar un perchero con una roca debajo para emparejar las patas, una mesa al fondo del salón y un cómodo sillón antiguo de madera bastante bien acolchado. A la derecha del salón se encuentra una puerta que da al baño y frente a la mesa sólo dos banquetas sin respaldar.


Pese al estado en el que se encuentra el lugar el dueño es completamente capaz de realizar cualquier trabajo que se le asigne y siempre mantiene el lugar impecable.

© Con la colaboración de Elsa y Nana.